"La ganadería de precisión y la trazabilidad son nuestro leitmotiv"
  • "La ganadería de precisión y la trazabilidad son nuestro leitmotiv"

  • Para Fernando Díaz Offeney, al sector pecuario le hace falta más innovación. Este licenciado en Administración de Empresas es socio en Digirodeo, la startup que resultó ganadora del certamen Agtech Ganadero 2019 en la categoría de "Emprendimientos en marcha y Escalamiento". La innovación premiada fue una pistola vacunadora que permite registrar las aplicaciones realizadas al rodeo y saber exactamente cuántos animales se trataron. De fácil uso, la herramienta se complementa con una app y una plataforma tecnológica que permiten una "digitalización de la trazabilidad sanitaria del ganado o de rodeos, con el fin de mejorar la calidad de la carne argentina". ¿Cómo y cuándo nació Digirodeo? Digirodeo nació hace tres años durante una charla entre amigos a la búsqueda de oportunidades. La empresa se compone de tres socios: uno es Ingeniero en Producción Agropecuaria y los otros dos somos licenciados en Administración de Empresas. Queríamos juntar la tecnología con la ganadería, ver de qué manera hacerle el trabajo más simple al productor. Y ahí empezaron a cranear.... Sí, en realidad primero se juntaron Nicolás e Ignacio. Habían creado una jeringa que funcionaba como un contador simple para medir la cantidad de aplicaciones de determinada vacuna. Pero querían crear una herramienta que brindara más información. Entonces Nicolás me convocó y empezamos a pensar en generar información en la manga. Me fui empapando del tema, recolectando información del campo, de la industria agropecuaria y empezamos a desarrollar nuestra solución, que se terminó convirtiendo en una jeringa inteligente que hace trazabilidad sanitaria. Hoy estamos totalmente enfocados en el mundo de la ganadería. La ganadería de precisión en particular, y la trazabilidad, son nuestro leitmotiv. ¿En qué consiste exactamente la herramienta? Nuestra jeringa inteligente tiene un complejo sistema de gestión de datos por detrás que le hace la vida mucho más fácil al productor: permite un registro correcto, seguro y exacto de todo el accionar que se les hace sanitariamente a los animales. Es resistente a los rayos UV e intuitiva al manejo, con un diseño cómodo para el vacunador. Viene con una memoria interna de 2 GB. ¿Se requiere alguna capacitación especial para usar la jeringa? No, la jeringa tiene un teclado simple e intuitivo para que pueda usarlo cualquier empleado del campo. Está diseñada para que una persona que utiliza una herramienta como el WhatsApp, por ejemplo, la pueda manejar sin ningún problema. Queremos que los productores pierdan el miedo y entiendan cómo esta tecnología puede ayudarlos a obtener mejores rindes y perfeccionar la trazabilidad, a demostrar que el trabajo sanitario realizado es el adecuado. ¿Cómo funciona el aparato? La jeringa control 1.0 registra cada tratamiento que se le hace a los animales, realiza trazabilidad a nivel lote. Así, a la hora de vender la hacienda, el productor tiene certificado absolutamente todo lo que le hizo, y esto es un valor agregado para su comprador. El funcionamiento de la jeringa es simple: primero le decimos qué tipo de tratamiento estamos haciendo, a qué animal y aplicamos el producto. Luego el encargado de la hacienda firma con el dedo en la pantalla del celular haciéndose responsable de todo el tratamiento. Una vez que finalizado, la jeringa se conecta con nuestra app móvil mediante blue tooth de baja energía; y ahí dentro de la app se termina de conformar el acta de vacunación. Este documento cuenta con las coordenadas exactas del lugar adonde se realizó la vacunación, la hora, todos los datos del productor y del establecimiento. Además, un detalle del antiparasitario que se aplicó, a qué lote, y en qué cantidad; su marca, serie y vencimiento. El acta de vacunación se envía por e-mail y llega en formato PDF. El archivo es inalterable, tiene un código de validación que lo hace único, y permite hacer un seguimiento si luego algo anduvo mal. ¿La herramienta brinda mayor control entonces? Sí, a través de la jeringa se puede controlar mejor al vacunador porque permite conocer todos los aspectos externos que influyeron en el medicamento tales como: la hora de inicio del tratamiento, el tiempo entre cada aplicación, las equivocaciones, la temperatura y la humedad al momento de la aplicación, si llovía o si la hacienda estaba estresada. ¿Qué beneficios conlleva utilizar este formato digital? En base a las actas que utiliza el SENASA, creamos el concepto de "actas digitales", con toda la información prolijamente plasmada. A la hora de hacer análisis, resulta mucho más fácil tenerlo en un formato digital, con la firma incluida. Además, cuando se realizan manualmente hay mucho margen de error humano, porque uno se lleva un papel que transcribe. También está el tema del tiempo, porque quizás el vacunador que toma los datos recién vuelve a la oficina para transcribir los papeles después de una semana de realizado el tratamiento. Entonces tratamos de reducir la posibilidad de error y este tiempo. De esta manera, se hace la aplicación y, si no hay señal en el campo, los datos se cargan solos cuando uno agarra la ruta y recobra la señal, o llega a la casa. Si hay buena señal el proceso se realiza en tiempo real y el informe queda listo. Se puede chequear todo lo que se le hizo al animal, qué medicamento se aplicó y hacer posteriormente un seguimiento. ¿O sea que todo queda en el acta digital? En realidad la información no queda solamente ahí, sino que se luego sube a nuestro Data Center. Si el productor tiene un sistema de gestión ganadera lo puede integrar con nuestra solución y tomar los datos de ahí mediante una app o un web service. De esa manera, lo puede transformar en información para una mejor toma de decisiones. ¿Todo eso figura en el acta digital? Claro, el acta tiene la fecha de tratamiento y, hace poco le sumamos el fin del tratamiento. Ahora permite calcular el período de carencia, y saber cuándo se puede mandar el animal a faena. ¿Qué función cumple la app? La jeringa es la herramienta que certifica lo que estás haciendo y la app su complemento. Se conectan vía bluetooth. En la app uno carga por única vez a los diferentes productores con sus datos, luego toda la información aparece ahí. La jeringa carga lo que se hizo y la app se encarga del resto. ¿Se pagan por separado la jeringa y la app? Hoy solo estamos monetizando la jeringa, el software es gratuito, se descarga sin costo. En realidad hay tres patas: la herramienta, que es la jeringa; luego la aplicación que vincula a la jeringa con el software; y finalmente, la plataforma, adonde se puede ver la performance de cada una de las pistolas. Desde la plataforma se puede administrar usuarios, ver qué cantidad de jeringas se tiene y a quiénes se las asignará, en caso de una organización. Las herramientas son independientes pero dependen una de la otra. Lo importante es que la información siempre está. Si uno pierde el celularm por ejemplom lo tiene igual. ¿Quiénes consumen la herramienta? Nuestros principales clientes son los productores, pero también los entes de vacunación y los veterinarios. Finalmente, algunos laboratorios y frigoríficos también. Nosotros buscamos que los entes de vacunación adopten la herramienta, porque los puede ayudar muchísimo en la captura de datos y llenado de las actas de vacunación. ¿Cómo se comercializan los productos? ¿Ya exportan? Hoy en la Argentina se venden por e-commerce. Estamos avanzando con algunos representantes en Brasil y también visitando frigoríficos en Bolivia, Paraguay y Uruguay. Nos encontramos en un "proceso de evangelización", con la idea de regionalizarnos. Pero cada país tiene sus reglas, hay muchos datos que son propios de Argentina. En Bolivia, por ejemplo, a las categorías de vaca y vaquillona se les llama macho y hembra. También el idioma es distinto en el caso de Brasil. ¿Cómo dan a conocer el producto localmente? ¿Tienen buena recepción? Como toda innovación, lleva un tiempo presentarla y mostrarle al productor sus beneficios. Asistimos a muchas charlas o presentaciones del sector agropecuario, como las CREA por ejemplo, y ahí damos a conocer lo que hacemos. Si bien la recepción es buena, todavía no hay tanta adopción, porque cuesta dar el primer paso. Estamos buscando que la tecnología base se vaya adoptando. Una vez que esto ocurra comenzaremos a evolucionar hacia tecnologías más complejas, sobre todo profundizando en este concepto de trazabilidad. Para nosotros es muy importante expandir el negocio, porque además necesitamos feedback sobre qué mejoras hacer. ¿Cuánto tiempo les llevó desarrollar la herramienta? ¿Cómo evolucionó de sus inicios a la actualidad? Desde que arrancamos hasta que sacamos el primer producto tardamos un año y medio. Y el desarrollo de la app se hizo en paralelo. Pero en realidad el desarrollo nunca termina, siempre estamos agregando cosas. Por ejemplo, en la etapa inicial, si uno hacía mucha fuerza se nos rompían los gatillos, y tuvimos que rediseñarlos. ¿Ofrecen algún otro servicio? ¿Cuáles son los proyectos en el corto-mediano plazo? Estamos realizando análisis sobre la plataforma para ofrecer servicios de big data. Gracias a nuestra herramienta es posible realizar diferentes cruces de información. Además estamos tejiendo alianzas muy importantes para ofrecer un servicio más completo, sobre todo apuntando al bienestar animal y al buen manejo ganadero. Toda esta información "trazada". ¿Qué premios han recibido? ¿Qué sensación les provoca el reconocimiento? ¡Todos los reconocimientos son muy bienvenidos! Los premios nos sirven para tener mayor difusión y constituyen un apoyo emocional importante. Ver que nuestro trabajo es reconocido y que genera impacto en la industria nos impulsa a seguir trabajando, nos lleva a querer evolucionar. Además creemos que se necesita más innovación en el sector pecuario, ya que en el agro hay más herramientas creativas. Hemos recibido premios como Cita 2017, Innovar 2018- donde ganamos con otra jeringa que se lanzará el año que-, este año ganamos en La Rural el Agtech Ganadero y también fuimos mencionados en Innovar 2019, por otro producto nuevo que también está relacionado a la trazabilidad. ¿La trazabilidad constituye hoy un requisito ineludible? ¡Sin dudas! Los mercados y los consumidores actuales la exigen. Los compradores son cada vez son más complejos: quieren saber qué están comiendo, cómo está tratado ese animal, de dónde proviene y hasta qué comió. Nosotros arrancamos por la parte sanitaria, pero prevemos incorporar otras variables.

  • Buenos Aires, Argentina

  • 05-12-2019

“Hoy las mujeres rurales exigen una nueva visibilidad”
  • “Hoy las mujeres rurales exigen una nueva visibilidad”

  • Es productora agropecuaria desde hace 40 años. Fue directora de la Sociedad Rural Argentina (SRA) y desde allí se involucró con las realidades y necesidades de muchísimas mujeres del campo. Hoy forma parte de la Red de #Mujeres Rurales, creada en noviembre de 2018, y acaba de publicar su primer libro, que aborda las problemáticas centrales de este colectivo. Entrevistamos a Adela Nores, autora de “Mujer Rural, nuevas voces”. ¿Desde cuándo está ligada al campo? ¿Qué actividades desarrolla? Soy productora rural desde hace más de 40 años y también fui criadora de caballos. En 2006 fundé mi propia empresa, Adela Nores e Hijas SA, que incluye a mis 4 hijas. Hoy tengo la suerte de trabajar con una de ellas, que es ingeniera agrónoma, y con mi yerno. Tenemos un campo de 10.000 hectáreas en Puan, al sur de la provincia de Buenos Aires, una zona bastante seca que recibe apenas 400 ml de lluvia al año. Por eso lo utilizamos exclusivamente para cría y contamos allí con 1800 cabezas madres. (Llegamos a tener 2500, pero a partir de las grandes sequías que sufrimos en los últimos años, nos vimos obligados a reducir el número de cabezas). Como la idea era lograr que el campo tuviera el ciclo completo, alquilamos otro establecimiento en Huanguelén, donde realizamos el engorde. Ese campo se utiliza para siembra y ganadería, habiendo logrado casi un 99% de preñez y un gran destete. Hoy estamos haciendo unos 600 novillos al año, aparte de lo que es producción de terneros, vaquillonas preñadas y todo lo que es el esquema de producción ganadero, pero todavía podemos hacer mucho más. ¿Exportan? Aún no, pero soy parte de un grupo de mujeres exportadoras de carne, que está cerca de concretar su primer envío. El grupo es femenino porque hay países como Chile, Estados Unidos o Inglaterra, que tienen un trato especial para aquellas empresas que compran más a organizaciones de mujeres. Esto comenzó con un programa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que incentiva a empresas para que compren/vendan a empresas de mujeres, o las empleen. Es interesante haber formado el grupo exportador porque yo no podría cubrir todo el requerimiento de un cliente grande por mi cuenta. Entonces nos juntamos varias empresarias y para marzo/abril 2020 prevemos hacer la primera exportación. ¿Además del componente femenino, tienen alguna otra particularidad? Sí, que varias de las mujeres del grupo estamos produciendo carne de pastizal, considerada como ecológica. Este tipo de carne tiene un mercado interesante, tanto a nivel local como internacional. Es muy valorada porque tiene muy poco aporte de grano, no tiene feedlot, no tiene consumo de agroquímico indirecto del grano, y de todo lo que come un animal engordado normalmente. Es una vaca que se vende mucho a Europa pero algunas empresas argentinas también están pagando más por esta carne. ¿Cómo despertó en usted esta conciencia de “mujer rural”? ¿Cuándo surgió la idea de escribir un libro? En 2008 me convertí en directora de la Sociedad Rural Argentina y, desde ese lugar, comencé a adquirir una conciencia gremial que fue creciendo a lo largo de los años. Durante una década (fue directora hasta 2018) visité campos, conocí y ayudé a muchísimas mujeres de todos los rincones del país. Además, muchas de mis amigas son productoras y siempre me interesó el tema. De hecho, hace 20 años formé una asociación de mujeres en empresa de familia y el 80% de las que venían eran de empresas agropecuarias. Todo esto me llevó a escribir mi libro, que presenta una imagen mucho más cercana de la mujer rural argentina: un sujeto múltiple, heterogéneo y altamente complejo. ¿Qué rol tienen hoy las mujeres rurales? Creo que no sólo cumplen un papel fundamental en el hogar de campo, sino que también tienen un alto peso en las tareas productivas y de administración. En la actualidad, un tercio de la población mundial está compuesto por mujeres rurales. Además, ellas son responsables del 50% de la producción de alimentos del mundo. El libro involucra la participación de valiosas mujeres rurales del país de diversas áreas, y muestra la deuda pendiente de su participación económica. ¿En qué consiste esta deuda? La deuda se traduce en la necesidad de garantizar el acceso pleno a la educación, al empleo, a las TIC, la propiedad, la salud y la justicia, entre otros temas. Además, la mujer que vive del campo tiene una problemática tan básica y elemental como es la falta de agua potable. No puede tomar el agua de la canilla ni la de los pozos, que está contaminada con arsénico -en toda la Pampa Húmeda y sur de Córdoba y Santa Fe- con lo cual tiene que acarrear agua en bidones. Algunos campos tienen una vertiente de agua que es pura, pero son excepcionales. Por eso la mujer rural argentina necesita que se implemente un sistema de agua potable en los pueblos. En la provincia de Buenos Aires hay sólo dos grandes plantas de purificación de agua. ¿Qué intentan reivindicar desde el colectivo de mujeres rurales? ¿Sentís que todavía hay mucho por cambiar? Las mujeres rurales exigen hoy una nueva visibilidad, son las nuevas voces del campo. Y no están solas. En el mundo hay una posición general que apoya a las mujeres para que se manifiesten, hablen en público y sean escuchadas, se profesionalicen y hagan sus propias empresas. El movimiento a favor de la mujer es muy intenso en todos los sectores. Hoy todas estamos rompiendo un molde tradicional en el que la mujer no tenía acceso a muchas cosas, pero todavía falta largo un camino por recorrer. ¿Y cómo podría allanarse ese camino? Sería muy importante lograr el arraigo definitivo de las mujeres en los campos para aumentar la productividad. Hoy existen muchas políticas públicas que cambiarían radicalmente la realidad de la mujer rural: electrificación, agua potable y buenos caminos, además de los temas que afectan directamente a la producción. Los planes de electrificación en el campo son del siglo pasado y la energía eléctrica es muy dispersa. Es necesario reclamar con urgencia políticas públicas que mejoren esta situación. En Buenos Aires por ejemplo, una de las provincias más productivas del campo, es frecuente tener sólo tres horas de motor diario, ¿qué podés hacer con eso? ¿Estas nuevas voces son las protagonistas de tu libro? ¿Cuál es el objetivo de la publicación? ¡Sin dudas! La mujer del campo en la Argentina no ha sido escuchada, siempre ha tenido que demostrar que vale, pero lo hizo desde atrás de un hombre. Es necesario que su voz y sus necesidades se escuchen, porque ellas son las que promueven el arraigo. Creo que las mujeres están para mucho más en el campo argentino. Por eso entrevisté a más de 70 mujeres rurales, ingenieras agrónomas o veterinarias, que se dedican a trabajar o administrar sus campos. Les pregunté cómo vivían el aislamiento y la falta de agua, entre otras problemáticas. Y el libro es un compilado de sus respuestas. ¿Y el tema educativo en qué situación está? En el campo argentino hay un gran analfabetismo, generado por el aislamiento. Se cerraron muchas escuelas rurales y debemos dar un salto cualitativo que llevará varios años. Yo encuentro una paradoja grande: las escuelas rurales tienen una currícula que incentiva a la gente del campo a mudarse a la ciudad. Se enseña qué cosas son interesantes de la ciudad y no en qué radica el atractivo de vivir en el campo. Habría que incorporar cursos de alambradores o que se explique cómo se manejan las maquinarias, por ejemplo. Además, resulta insólito que un país que vive del campo tenga pocas universidades que dictan carreras afines al sector. Las tecnicaturas con alta dedicación a las áreas productivas del campo son muy pocas. Deberían incrementarse para lograr una mejora importante en la producción rural. ¿Y las mujeres rurales están capacitadas? Sí, la mujer busca capacitarse para justificar su trabajo en la empresa. El último censo arroja que las explotaciones agropecuarias encabezadas por mujeres se duplicaron en 16 años. Según datos del Censo Agropecuario 2018 realizado por el Indec, un 20% de los establecimientos es conducido por el género femenino, mientras que en 2002 el porcentaje era del 10%”. Esto es porque la mujer actual llega al campo con mucha más capacitación. ¿Qué relación tiene el campo argentino con la tecnología? Hoy el campo argentino está altamente tecnificado, uno no puede producir sin saber computación o inglés. Maximizando el detalle y utilizando las computadoras, con información bien procesada y tecnología se puede producir mucho mejor. En este sentido, es importante el tendido de red de fibra óptica que hizo este Gobierno, pero todavía debe seguir creciendo, y se deben mejorar los caminos. ¿Cuál es el estado actual de nuestros caminos? Los caminos de todo el país están absolutamente deteriorados. Ni siquiera se lograron cambios significativos con los enormes esfuerzos que hizo la gobernadora Vidal para mejorarlos. El país no está comunicado, se ha iniciado un programa de autopistas pero llevará varios años terminarlo. Esto hace que la mujer no quiera quedarse a vivir en el campo y que la inmigración a las grandes ciudades sea permanente. Este tema no ha podido solucionarse en la Argentina. Si se lograra que las familias vivan en el campo la producción sería mucho más eficiente. ¿La energía también es una cuenta pendiente? El desarrollo de energías no convencionales, como la eólica y la solar, también son importantes para el agro. Lamentablemente, toda la red de energía solar o eólica que se hecho hasta el momento alimenta las grandes ciudades, porque se ha tenido que colgar de lo que son la infraestructura del cableado. Esto canaliza la energía que sale de los parques eólicos hacia los grandes centros de distribución de esa energía. El plan de desarrollo de energía tiene que ser un plan provincial y nacional y no se tiene que colisionar. Esto no tiene que terminar en Buenos Aires pero tiene que ser redistribuida al campo, hay que armar un buen plan que llegue de vuelta al campo desde los grandes centros. La provincia de Buenos aires es una zona A, tiene una gran capacidad para producir energía eólica. Por ello se requiere un plan de energía eléctrica que apoye a una pampa tan rica como la nuestra.

  • Buenos Aires

  • 19-11-2019

“Desarrollamos herramientas prácticas e intuitivas"
  • “Desarrollamos herramientas prácticas e intuitivas"

  • En 2018, las inversiones globales en AgTech alcanzaron otro año récord. El ecosistema argentino creció significativamente, con el apoyo de iniciativas públicas y privadas destinadas al fomento, la colaboración y la innovación. Las startups del sector son cada vez más y están en constante expansión. Un caso destacado es Uniagro, de base tecnológica, que desarrolla herramientas prácticas para facilitar la toma de decisiones en ganadería de precisión. Claudio Machado, uno de sus fundadores, nos cuenta el recorrido de esta startup tandilense. ¿Cómo surgió Uniagro? ¿Cómo la describiría? Somos un grupo interdisciplinario compuesto por ingenieros en sistemas, agrónomos, veterinarios e ingenieros electrónicos, nucleados en la Facultad de Ciencias Veterinarias de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNCPBA). A partir de estímulos que había en la ciencia y en la tecnología nacional, empezamos a materializar la idea de formar una empresa de base tecnológica centrada, en este caso, en temáticas relacionadas a la gestión de la información y la ganadería de precisión. Comenzamos con software de planeamiento ganadero (Baqueano Soft) como una evolución de las habituales planillas electrónicas, de modo de facilitar el análisis de escenarios posibles, aprender del proceso y para tomar mejores decisiones. ¿Qué los impulsó a crear Baqueano Soft? ¿Cuánto tiempo les llevó desarrollar el software y cómo lo probaron? En realidad, desde hace 20 años que venimos utilizando simulación ganadera para la investigación que realizamos desde la universidad. En la constante interacción con profesionales y productores detectamos que había un cierto déficit de herramientas simples que permitan analizar opciones estratégicas en términos ganaderos. Es decir, no existía una herramienta que permitiera hacer un planeamiento ganadero, para hacer análisis del tipo ¿qué pasa si el clima no es el previsto, o si hay variaciones en los precios, o si aumento la carga? Lo tradicional es que algunos técnicos desarrollen individualmente su planilla electrónica (Excel), pero suele ser muy difícil integrar la información de distintas fuentes. Entonces se nos ocurrió desarrollar una herramienta de fácil uso y que no requiera un conocimiento previo de fórmulas y cálculos; que integre todas las variables a tener en cuenta. Hemos usado Baqueano Soft desde 2012 en cursos virtuales para productores y técnicos, y en escuelas agropecuarias desde hace 4 años, con muy buena respuesta. La herramienta fue reconocida en CREATECH-CREALab 2017 entre las 18 innovaciones del Agro, y a la fecha tiene más de 500 usuarios. ¿Se trata de un software individual en el que cada uno maneja su propia información? ¿O se trabaja en conjunto con otros técnicos y/o productores? Lo interesante es que se generan escenarios compartibles. Estamos trabajando en la integración de análisis de escenarios regionales, a través de sistemas web; que permitan condensar un procesamiento de información de distintos análisis que están haciendo asesores, y productores en distintas áreas. Es un software que permite integrar información de distintas fuentes. Así, uno puede acceder a fuentes climáticas, obtener información de crecimiento forrajero, o de series de precios; y todo eso puede integrarse en un software. Además, el entrenamiento presencial se resuelve en un par de horas, en grupo pueden ser unas 4-8 horas y puede ser también de manera virtual. ¿Prevén sumarle alguna función al software en el corto mediano plazo o apuntar a otras producciones? Lo que tenemos hoy son soluciones que pueden aplicarse a la cría vacuna, ciclo completo y también de tambo. La idea futura es articularlo con una app y avanzar a otros indicadores complementarios como rentabilidad o emisión de gases de efecto invernadero, entre otros. En la actualidad disponemos de un prototipo educativo (3D) Baqueano orientado a producción porcina. En resumen, tenemos la capacidad de explorar otras producciones, como la aviar, ovina etc., según surja la oportunidad del desarrollo. ¿De qué se trata el producto galardonado en el Certamen Agtech Ganadero en agosto de 2019? Hace dos años comenzamos a desarrollar CControlar, un sistema de monitoreo automático para medir la condición corporal de las vacas, un indicador fundamental, predictivo de la capacidad productiva o reproductiva de un rodeo. Utiliza una cámara 3D, que fotografía a los animales desde arriba y, mediante inteligencia artificial, estima su condición corporal. La aplicación promueve el concepto de nutrición precisa, mejora de la preñez, y la idea de anticipar o detectar problemas sanitarios. También estamos trabajando en un collar que detecta actividades asociables a la detección de celo o problemas de salud, y que con un agregado posibilita organizar los animales mediante el concepto de potrero virtual, predefiniendo el área donde tienen que quedar confinados los animales con la acción del collar. ¿Está previsto que Controlar se lance pronto al mercado? Se está avanzando en la protección intelectual del prototipo existente. Asimismo, estamos a la búsqueda de nuevos inversores, para poder salir al mercado en 6 meses. En comparación con otros países ganaderos, ¿cómo se ubica la Argentina en cuanto a utilización de tecnologías AgTech? SI bien nuestros empresarios poseen tecnología avanzada en comparación al promedio de Latinoamérica podríamos decir que, en términos generales, nos estamos quedando un poco atrás. Nuestros bajos índices productivos nacionales (porcentaje de destete, mortalidades etc.) no han mejorado en los últimos 40 años. Teniendo en cuenta que hoy la tecnologías está cada vez más al alcance de la mano (Smartphone, satélites, inteligencia artificial etc.), siempre está el riesgo de enamorarnos de las mismas, y lo importante es que se desarrollen soluciones para nuestros sistemas y problemas particulares. Como reaseguro de este punto, resulta clave la opinión constante de potenciales usuarios durante todo el proceso de desarrollo, desde la captura del problema, elección de tecnología acorde para que sea robusta en condiciones de campo y también con diseño acorde a las necesidades y condiciones de los productores y profesionales.

  • Buenos Aires, Argentina

  • 04-11-2019