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Capacitación. La ganadería imita a la agricultura
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  • Capacitación. La ganadería imita a la agricultura

  • De cara a la siembra de pasturas y verdeos, Aapresid organizó un encuentro técnico virtual.

    Uno de los temas de la Agenda Aapresid de marzo fue la implantación de pasturas y verdeos y el debate dejó conceptos claves sobre la actualidad y desafíos de la ganadería además de recomendaciones para la elección y manejo de especies en distintas regiones.

    Agenda Aapresid es el ciclo anual de eventos lanzado por la asociación de productores en siembra directa con el objetivo de brindar información para la toma de decisiones de campaña. Manteniendo la mirada sistémica y el norte en la sustentabilidad, cada encuentro reúne la mirada de especialistas, la experiencia de productores y la tecnología de empresas.

    En este caso, se consideró que una de las cuestiones donde la ganadería corre de atrás a la agricultura es el nivel de conocimiento e información que se tiene de los sistemas, clave para la toma de decisiones.

    En zonas marginales como los de la Cuenca del Salado, caracterizar ambientes según salinidad, sodicidad y napa es una práctica sencilla y de bajo costo que puede determinar el éxito o fracaso de una pastura. Esta caracterización es el primer paso para una buena elección de forrajeras.

    “Sólo la correcta elección de especies permite duplicar la producción de forraje en estos ambientes”, dijo Nicolás Bertran (INTA). Y el asesor Ignacio Biblioni agregó que esta caracterización debe ir más allá de suelo y el clima, para incluir cuestiones como actividad, tipo de empresa e idiosincrasia de quien la lidera, escala, infraestructura, calidad del personal, etcétera.

    Las decisiones a priorizar no son las mismas si la recría es corta o larga, o si la empresa es de pequeña o mediana escala. En empresas de pequeña escala la estabilidad es más importante que el potencial de producción: habrá que elegir forrajes que permitan sostener la productividad en el tiempo, pensando tal vez es el único recurso con el que se cuenta. Escalas mayores permiten complementar recursos, seleccionando especies y variedades que aseguren máxima producción en cada momento.

    Con los mismos objetivos, empresas de mayor escala pueden apostar a recursos puros o mezclas sencillas de manera de explorar potencial. Las mezclas más complejas son buenas aliadas de la pequeña escala, ya que dan estabilidad.

    Cultivos ganaderos
    Mejorar las tecnologías de procesos es otro de los desafíos de la ganadería: conocer las curvas de estacionalidad de cada forrajera, lograr siembras de calidad a profundidad uniforme para garantizar implantación, definir estrategias de fertilización acordes, optimizar el manejo del pastoreo, entre otras.

    La recuperación de peladares con pasturas implantadas es un ejemplo de proceso que requiere técnica. La clave es llegar a la siembra de la pastura con el lote libre de malezas que no podremos controlar en post emergencia y que complican la implantación. La limpieza del banco de semillas debe hacerse con barbechos largos seguidos de cultivos como sorgo.

    Cuando estas transiciones están bien logradas permiten, en suelos VIIws, pasar de 1500 a 3000 kg MS/ha, y hasta 6000 kg con agropiros bien implantados y fertilizados. Esto significa escalar de 70-80 a 500-600 kg de carne/ha.

    El productor Diego Beliera hizo una cuenta rápida: “Si podemos aspirar a 600 kg carne en ambientes como los del Salado, recrías de 30-45% de margen son perfectamente factibles. La zanahoria es clara, pero para esto hay que empezar a analizar los cultivos ganaderos como los agrícolas”.

    Pastoreo rotativo
    Entre las tecnologías de procesos, el manejo del pastoreo es uno de los grandes pendientes de la ganadería. Peco Alonso, productor Aapresid del centro-norte de Santa Fe advierte que “el pastoreo rotativo intensivo no es nuevo, pero hoy son pocos quienes mueven la hacienda para dejar que las pasturas se recuperen. La tecnología de procesos aplicada al consumo forrajero es muy baja”.

    Imponer una técnica tan básica como de pastoreo rotativo permitiría mejoras sustanciales en la competitividad de la actividad: “hay 7 millones de hectáreas con campo natural y pasturas con cargas que no superan 1 cabeza/ ha, cuando podríamos aspirar a 2”.

    Inversión en I+D para forrajeras doble propósito
    Otro de los grandes temas que se viene discutiendo en Agenda Aapresid es el rol de los servicios ecosistémicos que brindan los cultivos y el desafío que enfrenta el I+D en el desarrollo, en este caso de forrajeras, que no solo aporten alimento de calidad sino también servicios como reestructuración de los suelos, aporte de materia orgánica, fijación de N, etcétera.

    Ejemplo de esto son los nuevos nuevos cultivares de Melilotus albus, que conjugan atributos como amplia ventana de uso, mayor relación hoja/tallo y producciones de 10.000 kg MS/ha, con cualidades como alta proporción de raíces, para penetrar suelos compactados hasta 1,5 m y contribuir a su recuperación.

    Ya no caben dudas que los ambientes más diversos son los más estables y en esa línea hay también una necesidad de ampliar el abanico de especies y apostar a tecnologías como las mezclas forrajeras de precisión.

    Fuente: https://www.clarin.com/rural/actualidad-desafios-ganaderia-argentina_0_kdnkBiWYD.html

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  • 2021-04-05

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